Las instalaciones de la Quinta Santa María están pensadas para dar al enfermo adicto, un lugar que le dé estructura y le ayude en su proceso de recuperación.

Creemos firmemente que el entorno físico juega un papel crucial en el proceso de sanación. Por ello, nuestras instalaciones en Huitzila, Hidalgo, han sido diseñadas para ofrecer un ambiente de tranquilidad, estructura y respeto.
Las instalaciones de la Quinta Santa María están pensadas para dar al enfermo adicto, un lugar que le dé estructura y le ayude en su proceso de recuperación.
No encontrará lujos que distraigan, sino un espacio limpio, ordenado y seguro donde cada residente puede enfocarse por completo en lo más importante: su recuperación personal.
Aquí es donde ocurre la magia de la recuperación. Nuestros salones de terapia son espacios amplios y sobrios, equipados para facilitar la comunicación abierta y honesta. Es en este entorno seguro donde los residentes comparten sus experiencias y aprenden unos de otros, formando un lazo de apoyo inquebrantable.
Una alimentación balanceada es clave para la recuperación física. Nuestro comedor es un espacio limpio y comunitario donde los residentes comparten los alimentos preparados en nuestra cocina. Fomentamos la convivencia y la estructura incluso en los momentos más cotidianos del día.
Ofrecemos biblioteca, gimnasio, patios y áreas comunes al aire libre donde los residentes pueden leer, ejercitarse, tomar aire fresco, y reflexionar en un ambiente sereno. Estos espacios son vitales para la introspección personal y para fomentar una convivencia sana fuera de las sesiones de terapia.
Los dormitorios son espacios personales diseñados para garantizar un descanso adecuado, camas y lockers individuales, un pilar fundamental en la recuperación. Son habitaciones compartidas que fomentan el orden, la disciplina y el compañerismo, manteniendo siempre la privacidad y la dignidad de cada residente.